jueves, julio 29, 2004

La resaca
(Para Arce, Memo y Royer... compañeros en el bien y el mal)

Resaca, cruda, ratón, mona o guayabo.  Todos estos nombres sirven para designar lo mismo:  el infierno en la tierra.
Después de vivir un paraíso en donde éramos los mejores cantantes, los más sensuales bailarines, los mejores oradores, los más aptos para ligar, y en donde queríamos a nuestros amigos hasta la lágrima y el abrazo y nuestros amigos nos querían hasta hermanarnos todos; viene el purgatorio de una cama voladora, una esposa regañona o un esposo de cejas arqueadas.  Pero nada se compara al infierno de la resaca: ojos rojos, sensación de vómito, mareo, taquicardias, dolores de cabeza, sed, calosfríos, si el clima es caluroso nos sentiremos ahogados pero si es frío nos sentiremos desamparados.
A todo lo anterior, hay que sumarle las dudas y los recuerdos bochornosos: ¿De verdad me quería ligar al mesero? ¿En serio bailé sobre la mesa? ¿Quién duerme a mi lado? ¿Realmente prometí que recibiría a todos en casa para ver el futbol?  ¿Te cae que le menté la madre a Fulano?  La cruda moral, suele ser en varios casos peor que los síntomas físicos, pues duran más, mucho más tiempo y con el malestar del cuerpo a cuestas uno no puede pensar que quizá no sea tan grave como parece.
La causa científica de la resaca ?esta frase sonaría mucho más linda si la dijera en estado de ebriedad- radica en que no alcanzamos a digerir todo el alcohol que consumimos.  Nos tardamos una hora en digerir una cerveza.  Imaginen esperar una hora entre chela y chela. Por supuesto moriríamos de tedio.
Una buena manera de pasar la resaca es tener un Gatorade a la mano y hacer zapping todo el día en nuestra cama.  Pero desgraciadamente, no todas las crudas caen en sábado o en domingo.  Y maldita sea la resaca en un miércoles, por ejemplo.  A media semana y tú con medio cuerpo y con un cuarto de cerebro.  El ring del teléfono parece surround, los claxones de los coches repican por horas en tu oreja y además resulta que necesitan un trabajo urgente para ese mismo día en la tarde.  Penitencia, penitencia en el infierno.
Aquí en México lo que se acostumbra en la resaca, es un caldito bien picoso llámese pancita, pozole, birria o similar.  Lo caliente de la sopa alivia el estado, el irritante del picante no va bien con la resaca pero al menos te hace sentir vivo. ?Sudas la peda? dicen.
Sin embargo yo tengo un remedio para cuando no hay caldos, ni tiempo y sí una jornada larga de trabajo.
Primero se prepara el estómago con una capa de antiácido tipo Melox o similar.  Después se ingieren dos cafiaspirinas acompañadas de Red Bull.  El sacudón puede ser medio fuerte, pero hasta ahora es lo que mejor me ha funcionado para los malestares físicos.  Para lo demás tengo un Alzheimer que se aparece a voluntad.  Hay quien dice que lo mejor es una cerveza bien fría... en fin, ahí abajo, en los comentarios, también se aceptan sugerencias para disminuir los estragos de la resaca, aunque como siempre lo mejor es no beber, pero esa respuesta podemos obviarla.  Salud.

 

lunes, julio 26, 2004

Sabadomingo
Salí de mi casa y empecé a descender. Pasé por la escuelita y seguí bajando. Esperé en el parabús y jamás pasó el camión así que decidí hacer todo el camino a pie. Hace mucho que no caminaba un buen tramo así que iba casi de buen humor, a pesar del sol y de los tres kilos de tierra que tragué. Llegué al Zócalo directo a comer con los músicos. Ya conocía a unos cuantos pero todos me resultaron familiares. Seguramente nos topamos en algún antro o en casa de algún mutuo amigo en mis épocas de dorada chilanguez.
Después decidí disfrutar nuestro último concierto. Bailé y bailé hasta obtener un par de ámpulas. Gocé a los Da Punto Beat como nunca... seguí bailando pensando que si paraba, la felicidad volvería a quedar suspendida. Nada me preocupaba, todo iba marchando estupendamente. No llovía, los grupos puntuales, los zanqueros le dieron color al evento, los asistentes tranquilos y pidiendo otra. Aplausos, fin.
Después a cenar y a la fiesta en casa del carajo en donde una mandala se iba haciendo del tamaño de mi ojo mientras las manos se hacían fractales sobre el fuego improvisado. Un tipo llegó a decirme "El tiempo es la atmósfera de la mente" y se fue.
Volvimos a casa de Claudia y uno a uno se fueron quedando dormidos mientras yo trataba de apaciguar mi recién adquirida felicidad. Al final yo también me dormí acunada por Madredeus.
No sé cuánto tiempo pasó pero la mañana/tarde del domingo también era un evento feliz pese al frío inusual y la amenaza de lluvia. Comimos quesadillas de setas y después llevé a los Da Punto y compañía a la Central de Autobuses. Quise ser la jarana de Alejandra que viajaba de Mexicali e iba a Veracruz. Quise ser el disco de Luis y scratchear en alguna fiesta lejos de aquí. Quise irme con ellos a no sé dónde y volver no sé cuando.
Y lo peor de estas visitas a nuestro reclusorio -le digo a Claudia- es que mis ansias de libertad se acrecientan y no habrá liberación previa por buena conducta. Eso sin contar que están restringidas las visitas conyugales.

sábado, julio 24, 2004

Viernes por la noche

En el colmo de la desesperanza, fui a recortarme el pelo.  ¿Más? me decía el buen Juanjo mientras yo le decía con los ojos cerrados, métele tijera, no tengas piedad.  Y tijereteó, tijereteó y me preguntaba que qué tal el trabajo que seguramente ahora debería estar pesadísimo y yo le decía que en efecto como si me estuviera adivinando y cortando las ideas.  Me preguntó que si estaba deprimida y le dije que pssss... más o meeenos, que me salía más barato un corte que una sesión con el psicólogo.  Sí, siempre lo hacen, y seguía empuñando la tijera.  No mucho porque luego te arrepientes.  No, no me voy a arrepentir, tú dale.
Y salí con nuevo look a cenar un fondue y una coca light.  ¿Ni un vino por ser viernes? dijo Camilo.  No Padrini, nada.  Nada, nada.  Y me chuté dos coca colas y después un café.  Y ni loca iría a ese rave, que no estamos para esos trotes así que me dejan en mi casa que yo sabré apañarmela para sobrevivir a esta noche.  Y sí, sobrevivo y estoy tranquila y a punto de estar contenta. 
Aprovechando el cambio estético de mi cabeza, la pintaré de otro color y héme aquí con una bolsa de plástico y fumando, fumando para que el tiempo se alargue y después vendrá la ducha y me daré un automasaje.  Luego a ver Sex and the city y a no añorar lo que pasa en otros lados.
En mi casa pasa todo, y le pongo play al Café del Mar 2.  Me sumerjo en una espesa oleada de sensaciones en lo que se me tiñen los pensamientos.
Qué bien estoy conmigo misma y qué odiosos son los demás, pienso al tiempo que doy otra larga bocanada que contengo unos instantes.  Exhalo y ahora sí, a sentir el agua resbalando por mi cuerpo.  Qué bonito sería el mundo sin gente que lo estropeara.  Asomo mi cabeza plastificada por la ventana y sólo veo árboles y más árboles.  Creo que allá fuera, todos emigraron de planeta.

jueves, julio 22, 2004

Palabritas bálsamo
Joyitas que encontré limpiando mi correo, frases que alguien me escribió y ahora me pertenecen:

?La honestidad es solo una característica de algunas personas, no necesariamente una virtud, y hasta pudiera llegar a ser un defecto? S.L.

"Me duele el pie izquierdo, quizá una bola -no estoy seguro-, pero sobre todo una sospecha: no sé qué santa mierda habría pasado si antes de llamarte te hubiera llamado antes" L.U.B

"No hay respuestas. Solo parentesis, jeroglificos sobre el mapa, señales como rasguños sobre el calendario. Y un gran vacio que llueve sobre los desiertos de los ojos, sobre la planicie marchita del aliento, sobre las arenas insomnes del pecho... " C.O.

"Yo uso el silencio cuando me parece que me llaman ?loco?, porque es mi única defensa; cualquier movimiento me haría sentir incómodo" L.L.

"Creo que nunca estaremos conformes con lo que somos, lo más que podemos hacer es ser honestos en cuanto a lo que deseamos" I.R.

"Me gusta leerte por que me reflejo en tí, me siento una Beatriz esperando que me caiga el veinte de que existe una verdad analítica a la cuál aferrarme y poder compartir" V.Q.

 

 

miércoles, julio 21, 2004

Mamá, mamiiiiiiitaaaaa

Mi mamá vino de visita.  Una visita muy breve, pero reconfortante.  Una visita casi fugaz, porque aunque mi mamá ni trabaja ni es ama de casa, siempre tiene un chingo de compromisos sociales.   Así que aprovechó esta mañanita libre para hacer una visita a su hija.
Llegó con su pelo muy lacio y sus pantalones nuevos.  Me llenó toda la oficina de humo de Camel y me reconfortó a su modo.  "Su modo" quiere decir nada de apapachos baratos sino una inyección de fuerza y de huevos. Es que justo cuando llegó, yo venía de una junta en donde las entrañas del poder  me dijeron:  "ñaca, ñaca, ahora que tu jefe está super ocupado te vamos a torcer"... y me torcieron. 
Le comenté a mi madre que esta semana no voy a tomar nada de alcohol, ni de comida chatarra, nada de desayunar lonchibones del Oxxo y de cenar hot dogs de perro atropellado.  Me miró con cara de satisfacción y le dije que estaba tomando tanta, tantísima agua que ya no sabía por dónde sacarla.  No le dije que estos días la he estado expulsando por los ojos.  Como si no fuera suficiente el esfuerzo de la dieta y la vida sana, me pidió que por favor no trasnoche tanto, porque según ella hace muy mal.  Caso omiso, como siempre.
Cerré la puerta de mi oficina y dejé que me peinara.  No repelé como suelo hacerlo cuando me peina y ni siquiera chisté cuando dijo que mis pelos rojos se veían nacos,  entonces empezó a sospechar y tuve que soltarle todo el rollo económico, político y social que me embarga en estos momentos.  "Las has pasado peores" me dijo e hizo un recuento de los momentos más jodidos de mi vida... gracias madre, mil gracias por el flashback de fracasos.  Después me dijo que cada vez faltaba menos, que aguantara, que no armara uno de mis acostumbrados berrinches y mandara a todos a la chingada con esa sutileza que me caracteriza.  "Es que a ti siempre te gana la pasión" pues sí, ya quisiera ser ecuánime y centrada como ella.  Cínica y dulce a la vez.  Heroína favorita desde siempre.
Después fuimos a comer y me dijo que me portara bien  "Yo siempreeee mamá" E hizo su mueca de incredulidad.  Luego abordó la camioneta y ella se fue para la derecha y yo para la izquierda.  No quise voltear por el retrovisor y de pronto me descubrí llorando y diciendo mamá, mamiiiita.  Es que aunque suene a comercial de Elektra, es la persona que más quiero en el mundo. Ojalá se hubiera quedado un rato más, por lo menos hasta que tuvieramos nuestra primera pelea.

 

lunes, julio 19, 2004

Terapia de concatenación fashion
 
Sí, soy totalmente cliché.  Me deprimo y corro a las tiendas ¿Qué se le va a hacer?
Me compré unos tennis para correr bien lejos de la realidad, un bolso rojo y grande para meter la cabeza hasta que todo esto termine y una falda negra para que el luto me roce las pantorrillas.
Y lo mejor:
Dos discos y un libro.
En el primer disco, Robert Smith me dijo: 
"I'm going nowhere. don't look so scared (...) Oh, tell me that you love me again, tell me that you care"
En el segundo,  Bunbury exclamó:
 "Yo soy el as de corazones, y el as de copas cuando las emociones se vuelven en mi contra y la incoherencia sentimental me deja fatal frente a ti"
Y finalmente Paul Auster, sentenció:
  "Ya había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario:  me enteré de que había gente que me quería.  Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo"
Compro cosas para huir y letras para retornar. 
Y para que este post tenga alguna utilidad, y por si a alguien le interesa, sirva como lista de recomendaciones:
The Cure - The Cure
Bushido
Paul Auster - El palacio de la luna
Los tennis y el bolso - Zara
La falda - C&A
Maquillaje - Inexistente
Peinado - Precario 
Letras y música con dedicatoria para el señor de marrón. 
  
  
 

sábado, julio 17, 2004

Terapia de negación
Y los pajaritos cantando y tú con el rimmel corrido y tus ridículas medias de red botadas en algún lugar de la recámara.  Hace ya varias horas le contaste a el teu amor que te las habías puesto y casi adivinaste una sonrisa en su cara por la ilusión que le hace pensarte con ellas y porque las compraste durante un paseo, en el que tú tardabas horas en las tiendas mientras  él escuchaba a una Big Band frente al Corte Inglés.   A ti también te hacen gracia tus medias porque durante todo el día has pensado que son sexys, que son horrendas, que pareces puta, que son elegantes... pero que definitivamente tus nalgas deben parecer un enorme waffle.
También has pensado en los circos y en tu obsesión por ellos.  Y otra vez las medias te recuerdan a una trapecista que viste hace muchos años en un circo decadente. No recuerdas su rostro, ni el número circense, ni el color del traje, sólo recuerdas su media cosida y recosida y el tutú rasgado.  Más ridícula eres tú hoy.  Por fin te asumes como parte del espectáculo y has representado a la perfección el papel de la Pobre Idiota.  No esperes más aplausos que los de tu porca miseria.
El amanecer te pone aún más triste.  Faltan diez minutos para las siete de la mañana y todo está nublado.  Tus ojos, tu corazón, tu mente.... todo nublado.  Y entonces no sabes para qué mierda amanece aquí.  Beatriu, ets tan ximple, eres tan verdaderamente tonta,  que no piensas en futuro sino en el simplón presente de una realidad que te está comiendo las entrañas.  Y pretendes que el día de ayer pase por el cernidor de tus medias, pero todo es tan espeso, tan podrido, tan caduco, que todo se atasca en la red de agujeritos.
Quisieras que la vida fuera como un calendario de dibujos animados en donde las hojas van cayendo rapidísimo una a una para que transcurran tots els mesos que falten y tu vida sea como la piensas y no como la sientes.  Pero no es así y lo único que te queda es fingir que no está amaneciendo, que los putos pajaritos son producto del delirium tremens, que el camión del gas ha cambiado extrañamente de turno, que las campanas de la iglesia están llamando a misa de gallo y que ayer en la noche tuviste un mal sueño.  
Ahora sabes que es hora de desayunar.  Irás a la cocina por un jugo de naranja, una quesadilla y media manzana.  Verás las noticias o jugarás con el control remoto.  No te explicas qué diablos hacen esas medias de red tiradas en una esquina como si hubieras llegado con prisa o muy alterada o algo borracha.  Deberían estar en su sitio.  Ayer comiste con Arce, Memo y Claudia; después supervisaste los pormenores del concierto,  fuiste a casa y te dormiste placidamente mientras veías alguna serie gringa. 
Nena, sólo fue una pesadilla, aquí no ha pasado nada y el día que no ha terminado, apenas comienza.

jueves, julio 15, 2004

Breve II
 
 
En la oscuridad de tus sábanas
anidan
las mariposas de mi estómago.

miércoles, julio 14, 2004

Armando pescados
No sé cuantas mojarras se metieron a nadar a un mar de aceite y varias perdieron sus cabezas. Dice Arcelia que primero hay que armarlas y después comerlas. A Claudia no le corresponde la cabeza con el cuerpo. No, no me refiero a su pescado sino a ella misma porque su cuerpo le grita unas cosas y su cabeza le dicta otras y así mismo estamos todos. Yo misma he decidido ser una eficiente secretaria y tomar únicamente el dictado de mi cabeza. Esto es lo que me conviene y listo y así se lo hago saber también al cuerpo.
Una vez armado el pescado, viene el tema de las espinas. Yo preferí meterme una cantidad considerable de espinas para que se me atoraran las palabras. Eso, más vale no decir nada en donde todo está dicho. Incluso me construí un cerco con el esqueleto para no salir, para tener mi propia jaula con barrotes juntitos y no poder asomar ni las manos. No hablar, no tocar. Si acaso cantar como sirena que para eso ponen rocolas en las cantinas. Ahí yo, sirena cola de lechuga cantando y cantando, nadando en un mar de cerveza y buscando arrecifes de limones.
Para concluir, hay que voltear el pescado y picarle el ojo. No soporto que me mire mi propia comida mientras doy cuenta de ella. Tampoco soporto que me miren cuando lloro, pero a veces no puedo evitarlo. Tampoco puedo evitar las ganas de picarles los ojos a dos, tres, que andan por ahí y me miran llorar.

viernes, julio 09, 2004

Viernes
Me regalaron una bolsa de ciruelas y tengo dos cuentos de Chéjov en el correo; recuperé mi cartera, mi dinero y mis llaves; compré un libro de Gabriel Celaya por veinte pesos y es viernes.
Sospecho que la vida me quiere hacer creer que la felicidad existe pero esta vez no caeré en la trampa desus pequeñas golosinas cotidianas.

miércoles, julio 07, 2004

Ornitorrincos oníricos

Nunca pensé que la mezcla explosiva de dos tragos de jarabe de dextrometorfano, una coca light y la transmisión de las 2 y media de "Sex and the city" causaran un sueño tan extraño.
Soñé que hacía el amor maravillosamente con un argentino morocho, guapísimo, altísimo: fa-bu-lo-so. No era nadie conocido, a lo mejor lo vi en algún anuncio o en un catálogo de zapatos. Durante el cigarrillo después de, me decía que ya tenía contrato de trabajo para quedase a vivir conmigo y con el niño.
Después seguía cogiendo con el mismo argentino pero por esas cosas raras que tienen los sueños, poco a poco se iba transformando en mi ex y me decía que había vuelto para estar con su hijo pero que por favor nos volviéramos a Chile.
Al final llegaba el señor de marrón a reclamar al niño y a decirme que el hijo era suyo, entonces... adivinaron. Terminábamos follando divinamente.
Finalmente iba a un consultorio a que hicieran la prueba de ADN para saber quién era el padre, la prueba me la tenían que hacer a mi (otro capricho onírico)
En la sala de espera había un ornitorrinco a mis pies. Mi mamá me decía que no hiciera la prueba, que el bebé era del señor de marrón y listo y yo le decía que lo que pasaba es que ella siempre había tenido una notoria preferencia por él (cosa que fuera de sueño, es cierto). Mi madre insistía y me decía que lo viera bien, que era idéntico al señor de marrón y yo le contestaba que eso no era un bebé sino un ornitorrinco pero a medida que el animal se acercaba, se convertía en un bebé, lo miraba de reojo y era un ornitorrinco... y me desperté con las hormonas a mil, ningún hombre en mi cama y la incertidumbre sobre si parí o no alguna vez un ornitorrinco.

sábado, julio 03, 2004

Arte objeto

Ya lo decía Baudelaire: "la belleza es siempre extraña" y en este contexto observamos cómo la belleza de esta pieza se debe a la conjunción estética de un abierto homenaje a Duchamp, con elementos asociados a la memoria personal, a la idiosincrasia y al arraigo que se contienen de manera obvia en la tierra.
Si reinterpretamos las formas minimalistas, observamos la clara armonía entre la media luna y el contenedor para transformarlo en un instrumento articulador del entorno, el artista y su realidad.
Esta pieza multisimbólica y pluriculturalista remite de manera velada a la situación política de nuestros días. Sin embargo el artista va mucho más lejos al consumar rotundamente la sensación de ser parte esencial de este universo.
untitled, 2004. cubeta de plástico, tierra y tapa para WC.

Les pido de la manera más atenta un fuerte aplauso para mi vecino que en su intención de alertarnos sobre un profundo bache en la calle, ha creado tan excelsa obra de arte involuntario.
Un reconocimiento también a las autoridades, ya que sin su acostumbrado desinterés, jamás tendríamos un agujero que detonara el artista que mi vecino lleva dentro.
Les recordamos que esta exposición es temporal. Durará hasta que vengan a reparar el bache (lo cual le da un aire de cuasi-permanente) o hasta que el artista requiera una tapa de baño.

viernes, julio 02, 2004

Un caso para los gorditos satánicos
Yo tengo una duda grande, grande.
La única foto mía que hay en este blog, es de mi ojo.
Entonces...
¿Cómo diablos sabe el buscador que poniendo "chicas rechonchas" se llega a mi blog?





jueves, julio 01, 2004

Resonancias
Un jueves sí y otro no, mi alterego escribe una columna como parte de un ejercicio colectivo surgido en una página literaria. Este jueves me tocó, y ahí les va...


Todo el mundo irradia una nota concreta. Yo creo que soy un fa sostenido Donovan

El sonido está formado por ondas que se mueven a través del aire o de algún objeto. Cuando la materia vibra, el sonido muere en su interior. Si el objeto vibra de por sí, esta se hará más fuerte por el aire que lo rodea provocando así una resonancia. Una copa de cristal es el ejemplo más socorrido con respecto a la resonancia por su vibración regular y su sonido largo y agudo que resonará mejor con otro sonido en igual frecuencia.
Copas y notas no sólo son una muestra física de la resonancia, sino que evocan mucho más: la resonancia y la armonía suprema que sólo es posible gracias a nuestro propio cuerpo como espejo resonante del mundo exterior, y como encarnador del alma de la música.
Hay una combinación que me gusta mucho: noche, música y alguna bebida espirituosa. Aprovechando que se acerca el fin de semana ? que en todo caso, puede comenzar hoy mismo- he aquí mis recomendaciones para afinar la sensibilidad y regalarnos unos instantes llenos de intensidad. Como en loscuentos.net hay de todo como en botica, pongo cuatro opciones al gusto del consumidor. Se recomienda no excederse, pero la recomendación puede omitirse.

Depresión del nuevo siglo:
Trago: Affinity
Se echa hielo en un vaso mezclador, y agregamos dos tantos de whisky escocés, un tanto de Vermut seco y otro de Vermut rojo. Se añaden unas gotitas de Angostura. se mezcla con una cucharilla y después se cuela y se sirve. La mezcla con barbitúricos, con tristeza y con soledad, puede ser fatal.
Música:
Radiohead, OK Computer.

Saudade americana:
Trago: Caipirinha
En un vaso corto, cubra el fondo con azúcar (de preferencia morena, por obvias razones). Deposite encima el limón (Verde. Del mismo tono de una selva después de la lluvia) en trozos.
Llene de hielo. Sirva la cachaza (o en su defecto algún licor de caña de esos que aprietan la garganta)
Música:
Gal Costa MTV acústico.

Fiesta Sempiterna:
Trago: Bull vodka
En un vaso irrompible y que tolere el movimiento, se mezcla una parte de vodka bien frío por tres de Red Bull. Se agita bailando hasta el éxtasis.
Música:
Psychedelic Goa test.

Cosmopolita:
Trago: Martini
(No hay mejor receta que la del maestro Buñuel, misma que extraje de su autobiografía: ?Mi último suspiro?)
Mi bebida preferida es el dry-martini. Dado el papel primordial que ha desempeñado el dry-martini en esta vida que estoy contando, debo consagrarle una o dos páginas. Al igual que todos los cócteles, probablemente, el dry-martini es un invento norteamericano. Básicamente, se compone de ginebra y de unas gotas de vermut, preferentemente "Noilly-Prat".
Los buenos catadores que toman el dry-martini muy seco, incluso han llegado a decir que basta con dejar que un rayo de sol pase a través de una botella de "Noilly-Prat" antes de dar en la copa de ginebra. Hubo una época en la que en Norteamérica se decía que un buen dry-martini debe parecerse a la concepción de la Virgen. Efectivamente, ya se sabe que, según santo Tomás de Aquino, el poder generador del Espíritu Santo pasó a través del himen de la Virgen "como un rayo de sol atraviesa un cristal sin romperlo". Pues el "Noilly-Prat", lo mismo. Pero a mí me parece una exageración. Otra recomendación: el hielo debe ser muy duro, para que no suelte agua. No hay nada peor que un martini mojado.
Permítaseme dar mi fórmula personal, fruto de larga experiencia, con la que siempre obtengo un éxito bastante halagüeño.
Pongo en la nevera todo lo necesario, copas, ginebra y coctelera, la víspera del día en que espero invitados. Tengo un termómetro que me permite comprobar que el hielo está a unos veinte grados bajo cero.
Al día siguiente, cuando llegan los amigos, saco todo lo que necesito.
Primeramente, sobre el hielo bien duro echo unas gotas de "Noilly-Prat" y media cucharadita de café, de angostura, lo agito bien y tiro el líquido, conservando únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes. Sobre ese hielo vierto la ginebra pura, agito y sirvo.
Eso es todo, y resulta insuperable.
Música:
Jazzuela, Julio Cortázar y el jazz. Recopilación de Pilar Peyrats.

Podríamos seguir hasta el infinito buscando atmósferas que nos hagan resonar. Las sugerencias anteriores, quizá sólo sean pretextos para evocar momentos que nos hicieron vibrar o mejor todavía, para propiciarlos.