domingo, diciembre 20, 2009

¡Ash!

Ash mamá, no me digas que escriba algo.
¿Que no ves que tengo las manos entumidas y heladas?
¿Que no ves que tengo el corazón oscilando entre la tristeza y la resignación?
No puedo escribir porque no puedo ver las letras cuando se me encharcan los ojos. No puedo escribir sin antes saldar una deuda enorme de palabras. No puedo escribir porque se viene otra vez navidad y otra vez, se viene amarga.
¿Te das cuenta que no exagero cuando digo que cada fin de año duele más que el anterior?
¿Tú también notas como poco a poco van quedando huecos enormes que no se llenan con nada?
Y entonces no me pidas que escriba porque lo único que tengo que decir son cosas así de frías que se tienen que calentar solitas porque les hace falta tu abrazo.

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